Nada
Personal
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Las mujeres de Guerrero hoy y siempre
Por Kenia Guzmán Pérez
(Con cariño para mi mamá Rosalía Pérez y mi hermana Erika Guzmán. Y mis amigas Zaida
Carolina Díaz, Flérida Barrientos, Mine
Domínguez, Paty Zavaleta, Diana Cartagena, Aída Jiménez, Chuy Valencia y Tony
Cárcamo, entre muchas más).
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Kenia Guzmán Pérez. Periodista. |
Ser mujer no
es fácil. Menos es un estado tan complicado como es Guerrero.
La mujer, como
todos lo sabemos, tiene el don de reproducirse, de criar, de ser madre,
esposa, ama de casa, profesionista o
empleada.
Sostener un hogar con mínimamente dos hijos, trabajar
una jornada de 8 horas, atender una casa diariamente, lavar y planchar los
fines de semana. Eso hace por lo general una mujer guerrerense perteneciente a
la clase trabajadora. No obstante que otras, de las llamadas “luchonas” como muchas mujeres admirables que conozco, en
sus ratos libres venden cosméticos, ropa, zapatos, dulces, o atienden un
pequeño negocio o son buenas empresarias.
Todos los
días se puede ver a muchas mujeres que se desempeñan exitosamente en sus
centros de trabajo y otras en sus hogares como amas de casa. Lo vemos en la
calle con las comerciantes, las políticas, las funcionarias, las ejecutivas en
los bancos, las maestras en las escuelas, las educadoras en los preescolares y
guarderías. Hoy en día hay mujeres taxistas, en la construcción, en las
policías, etc. Todo esto es admirable, aunque
dirán los hombres: “Eso hasta yo lo hago”. “No es nada del otro mundo”. Es cierto. Pero no lo hacen.
En cambio la
mujer, como un ser sensible y responsable,
sí hace todo eso y aún mucho más.
Desafortunadamente
ese trabajo que diariamente hacen las mujeres, nada más lo reconocen los hijos
y la propia madre que nos parió. Ni en el trabajo, ni en la calle, el trabajo
de las mujeres es valorado como debería de ser.
Los bajos
salarios, el acoso laboral, el acoso sexual y la discriminación, son el pan diario
de muchas mujeres que diariamente salen a trabajar. La cultura laboral en
México es pésima. Las mujeres jóvenes y bonitas son presas fáciles de muchos
“tiburones” que andan hambrientos, pero que de ser rechazados se convierten en
sus peores enemigos. Las madres solteras también son las más vulnerables en los
centros de trabajo. La pobreza en la que se encuentra la mayoría de los
habitantes de la entidad, también sigue siendo otro factor en contra de los objetivos de muchas mujeres,
quienes tal vez un día pensaron en estudiar una carrera pero que no se pudo por
falta de dinero en sus padres.
Hoy todas
estas mujeres jóvenes y de mediana edad, sin estudios, sin recursos; son víctimas (y algunas cómplices) del crimen
organizado. Amigas, novias, amantes o quizá esposas de muchos involucrados en
estas actividades ilícitas son el caldo de cultivo que después vemos
acribilladas brutalmente en las calles.
Este día,
también debe ser aprovechado no sólo para reconocer a la mujer mexicana como es
en su mayoría: la mujer abnegada, sacrificada, trabajadora. Porque sigue
existiendo este tipo de mujer quiérase o no. Pero también para guardar un
minuto de silencio por esas mujeres que han sido acribilladas de una manera
injusta, robándoles la vida y con ella, dejando en el vacío moral a su familia.
La mujer
mexicana, especialmente la guerrerense somos mujeres al 100 por ciento. Que las
norteñas, que las citadinas del DF…. De pronto nos quieren hacer menos. No hay mejores, ni peores, eso lo he
comprendido a esta edad. Todas las
mujeres merecemos respeto y cariño, porque somos iguales. Con estudios o sin
estudios, la mujer es sinónimo de vida, de belleza, de amor y de entrega.
¡¡¡Felicidades a todas las mujeres
guerrerenses en este día!!!
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